El gobernador del banco central de Brasil, Gabriel Galipolo, anunció que el uso de criptoactivos en el país ha aumentado significativamente en los últimos dos o tres años, y que aproximadamente el 90% de las transacciones involucran stablecoins . Esta clase de activos digitales, vinculados a monedas reales como el dólar estadounidense, son preferidos por su relativa estabilidad de precios en comparación con criptomonedas más volátiles como el bitcoin.
En un evento del Banco de Pagos Internacionales en la Ciudad de México, Galipolo destacó que este aumento en el uso de monedas estables se debe principalmente a la demanda de criptomonedas como método de pago. Señaló que gran parte de la actividad está vinculada a compras internacionales, lo que genera desafíos tanto para la supervisión como para la regulación.
Galipolo afirmó: “La mayor parte de esto se destina a comprar y adquirir productos en el extranjero”. También señaló que esta tendencia complica la recaudación de impuestos y genera preocupación por posibles actividades de lavado de dinero. Las declaraciones de Galipolo se producen en medio de la creciente inquietud por el uso cada vez mayor de activos digitales para transacciones transfronterizas.
Si bien la popularidad de las monedas estables refleja una adopción más amplia de las criptomonedas, también trae consigo la necesidad de marcos regulatorios más sólidos para abordar los riesgos relacionados con los delitos financieros y la evasión fiscal.
El presidente del banco central enfatizó que el aumento en el uso de criptomonedas ha generado una visión opaca para la regulación de los flujos financieros, especialmente mientras el país continúa lidiando con estos problemas. Subrayó que abordar estos desafíos es crucial para garantizar la integridad del sistema financiero brasileño a medida que los activos digitales se generalizan.
Drex de Brasil: busca mejorar el acceso al crédito
En su discurso, Galipolo también habló sobre el próximo Drex de Brasil, una infraestructura de activos digitales diseñada para mejorar la disponibilidad de crédito mediante el uso de activos garantizados. Contrariamente a algunas opiniones que consideran a Drex como una moneda digital de banco central (CBDC), Galipolo aclaró que no es una CBDC, sino una herramienta para facilitar el acceso al crédito.
Explicó que la falta de garantías generalizadas en la economía brasileña genera altos costos de financiamiento local, una situación que Drex pretende abordar mediante el uso innovador de la tecnología de contabilidad distribuida.
Drex se centrará inicialmente en transacciones interbancarias mayoristas, pero eventualmente ofrecerá acceso minorista basado en depósitos bancarios tokenizados, agregando una nueva capa al ecosistema financiero digital de Brasil.
Sistema Pix e integración de pagos internacionales
Galipolo también analizó el potencial de integración del sistema brasileño de pagos instantáneos Pix con las redes de pago internacionales. Destacó que la programabilidad de Pix podría facilitar las transacciones transfronterizas, lo que podría agilizar los pagos en toda América.
A medida que Brasil avanza en su creciente adopción de criptomonedas y en la evolución del panorama financiero, estos avances marcan un paso importante en los esfuerzos del país por modernizar sus sistemas de pago y, al mismo tiempo, abordar los desafíos regulatorios y operativos que plantean las monedas digitales.
