Según un informe de Nikkei, Japón se está preparando para estudiar un sistema de liquidación basado en blockchain que, con el tiempo, podría permitir que las transacciones de acciones y bonos del gobierno japonés se liquiden en tiempo real y funcionen las 24 horas del día.
Se prevé que esta iniciativa reúna a la Agencia de Servicios Financieros (FSA), el Ministerio de Finanzas, el Banco de Japón (BOJ) y las instituciones financieras privadas. Se espera que un grupo de estudio elabore un plan inicial a principios de 2027, que abarcará el diseño técnico del sistema, las responsabilidades institucionales y la hoja de ruta para su implementación.
Si se aprueba formalmente, la infraestructura podría empezar a funcionar en pocos años y, potencialmente, alcanzar una mayor implementación a principios de la década de 2030. Sin embargo, el proyecto aún se encuentra en la fase de planificación y las autoridades japonesas no han anunciado una decisión final sobre el despliegue del sistema.
Puntos Clave
- Según se informa, Japón está preparando un grupo de estudio para explorar la liquidación mediante blockchain para acciones cotizadas en bolsa y bonos del gobierno japonés.
- Se prevé la participación de la FSA, el Ministerio de Finanzas, el Banco de Japón y las instituciones financieras privadas.
- Un plan de desarrollo inicial podría completarse a principios de 2027, y las operaciones a mayor escala podrían comenzar en la década de 2030.
- El sistema buscaría reducir el tiempo de demora entre las transacciones de valores y la liquidación en efectivo, lo que potencialmente permitiría a los inversores acceder a los fondos mucho más rápido.
- El Banco de Japón ya está experimentando con sistemas de liquidación basados en blockchain que involucran depósitos en cuentas corrientes del banco central.
Japón busca agilizar la liquidación de acciones y bonos.
La infraestructura de valores actual de Japón requiere un lapso de tiempo entre la ejecución de la operación y su liquidación final. Las transacciones de acciones generalmente se liquidan dos días hábiles después de su ejecución, bajo un ciclo T+2, mientras que las transacciones de bonos del gobierno japonés suelen liquidarse al día hábil siguiente.
El sistema blockchain propuesto busca acortar sustancialmente ese período al acercar la transferencia de valores y el pago correspondiente. Para los inversores, esto podría significar que los ingresos por la venta de valores estarían disponibles para su reinversión mucho antes. Las instituciones financieras también podrían enfrentar un período más corto de exposición a la contraparte entre la ejecución y la liquidación final. Se espera que el estudio planificado examine la arquitectura blockchain, cómo se dividirían las responsabilidades entre las agencias gubernamentales y las instituciones financieras, y una hoja de ruta para el desarrollo de la infraestructura.
Según Nikkei, el sistema también podría extenderse eventualmente a las remesas internacionales. Sin embargo, una liquidación más rápida conlleva sus propios desafíos. Los participantes del mercado tendrían menos tiempo para obtener el efectivo o los valores necesarios para completar las transacciones, lo que podría generar nuevos requisitos de liquidez y operativos.
El Banco de Japón ya está probando la liquidación mediante blockchain.
El proyecto anunciado se basaría en experimentos que ya están en marcha en el Banco de Japón.
El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, declaró en marzo que el banco central estaba probando cómo se podrían utilizar los depósitos en cuenta corriente de los bancos comerciales en el Banco de Japón para la liquidación a través de la infraestructura blockchain.
El trabajo incluye el análisis de posibles aplicaciones para transferencias interbancarias nacionales y liquidación de valores. Un modelo posible consiste en tokenizar una parte de los depósitos del banco central que las instituciones financieras ya mantienen en el Banco de Japón. Este sistema podría facilitar la liquidación mediante entrega contra pago, donde los valores y el efectivo correspondiente se transfieren simultáneamente.
Esta distinción es importante porque el plan anunciado por Japón no debe interpretarse como una migración de sus mercados de acciones o bonos gubernamentales a una red de criptomonedas sin permisos . La arquitectura precisa de la cadena de bloques aún no se ha definido y se espera que sea uno de los temas que se aborden en el plan de desarrollo de 2027.
El sector financiero japonés amplía sus experimentos con blockchain.
La propuesta surge además en medio de la creciente experimentación con la tecnología blockchain en el sector financiero tradicional de Japón. En abril, Japan Securities Clearing Corporation , propiedad de Japan Exchange Group, inició una prueba con Mizuho, Nomura y Digital Asset para examinar el uso de bonos del gobierno japonés como garantía a través de la infraestructura blockchain.
El sector privado japonés también ha desarrollado plataformas reguladas de valores tokenizados. Progmat, por ejemplo, ha transferido cientos de miles de millones de yenes en valores tokenizados gestionados a una infraestructura blockchain especializada.
Mientras tanto, SBI Holdings y Startale están desarrollando Strium, una cadena de bloques destinada a permitir la negociación ininterrumpida de valores tokenizados. Los principales bancos de Japón también han estado experimentando con stablecoins y depósitos tokenizados para pagos y liquidaciones.
Estas iniciativas difieren de la última propuesta porque el estudio respaldado por el gobierno, del que se tiene constancia, podría abordar en última instancia la infraestructura que da soporte a las acciones convencionales, los bonos del gobierno y el dinero del banco central, en lugar de a los productos tokenizados individuales.
El plan de principios de 2027 podría aclarar el sistema.
Varias preguntas importantes siguen sin respuesta. El grupo de estudio tendría que determinar si Japón debería crear una cadena de bloques propia, conectar las redes reguladas existentes o integrar los registros distribuidos con la infraestructura de mercado convencional. También sería necesario abordar la gobernanza, la ciberseguridad, la privacidad, la interoperabilidad y los procedimientos para gestionar las transacciones erróneas.
La liquidación ininterrumpida podría requerir, además, que los bancos, las empresas de valores y los operadores de infraestructura mantengan liquidez y soporte operativo fuera del horario habitual del mercado. Por lo tanto, es probable que el plan de desarrollo de principios de 2027 sea el primer indicio importante de la ambición que alcanzará el proyecto.
Conclusión
La iniciativa japonesa de liquidación mediante blockchain podría acercar significativamente la tecnología de registro distribuido a la infraestructura central de uno de los mercados financieros más grandes del mundo. El objetivo inmediato es estudiar si las acciones y los bonos gubernamentales pueden pasar de los ciclos de liquidación actuales de T+2 y del día siguiente a una liquidación más rápida, potencialmente ininterrumpida, con los experimentos de blockchain del Banco de Japón como base fundamental.
Por ahora, sin embargo, el proyecto sigue siendo una propuesta y no un sistema nacional de asentamientos aprobado. El plan de desarrollo, previsto para principios de 2027, debería aportar mayor claridad sobre la tecnología, las instituciones participantes, el proceso de pruebas y el calendario, mientras que cualquier lanzamiento a principios de la década de 2030 depende de la aprobación formal.
